Desde el centro de la ciudad también se puede ir andando al centro cultural, al museo, al centro de congresos y a la biblioteca pública.
El campo que circunda Brisbane tiene una atractiva y magnífica riqueza natural. Todo su entorno es excelente para pasear, montar en bicicleta o recorrerlo. Resulta bastante fácil descubrir los extraños animales autóctonos de Australia en su hábitat, e incluso tener la emocionante experiencia de coger un koala.
Con semejante clima querrás estar al aire libre la mayor parte del tiempo - ¡siempre que no estés estudiando, claro está!
Eso no supondrá ningún problema gracias a los dos grandes parques que hay en el centro de la ciudad. Únete a la visita guiada gratuita por Roma Street o bien disfruta de Southbank Parklands, con sus numerosos cafés al aire libre, Queensland Cultural Precinct, el mercadillo de artesanía y la laguna con playa que hay junto al río Brisbane River. Te toparás a menudo con representaciones teatrales, conciertos e incluso regatas.
Si prefieres ir de compras, dispones del centro comercial Queen Street Mall en Chinatown, cuya longitud es de medio kilómetro, así como de los mercadillos de Valley.
La diversión tampoco tiene por qué concluir por la noche: la vida nocturna de Brisbane es muy animada debido a sus restaurantes, bares, teatros y clubes. |